RESICO es el mejor régimen fiscal para personas físicas, pero tiene reglas estrictas. Si las incumples, el SAT te saca automáticamente y te pasa a un régimen con tasas de hasta 35%. Estos son los errores más comunes y cómo evitarlos.
El error: Facturar más de $3,500,000 pesos en el año fiscal.
La consecuencia: El SAT te cambia automáticamente a Actividad Empresarial y Profesional a partir del año siguiente.
Cómo evitarlo:
Dato importante: El límite es sobre ingresos facturados, no sobre lo que cobraste. Si emites factura en diciembre pero te pagan en enero, cuenta para diciembre.
El error: Tener participación en una persona moral (empresa), aunque sea mínima.
La consecuencia: No puedes estar en RESICO. Si ya estás y el SAT detecta que eres socio, te saca del régimen.
Cómo evitarlo:
Excepción: Puedes ser socio de sociedades cooperativas de ahorro y préstamo sin perder RESICO.
El error: Recibir pagos sin emitir factura, ya sea en efectivo, transferencia o cualquier medio.
La consecuencia: El SAT puede determinar que no cumples con las obligaciones de RESICO y cambiarte de régimen, además de multas por no facturar.
Cómo evitarlo:
El SAT cruza información: Depósitos bancarios, pagos de clientes, plataformas digitales. Si detecta ingresos no facturados, hay problemas.
El error: Dejar de presentar declaraciones mensuales, aunque sea uno o dos meses.
La consecuencia: Multas, recargos, y en casos graves, el SAT puede considerarte incumplido y quitarte beneficios.
Cómo evitarlo:
El error: Realizar actividades que no son compatibles con RESICO.
Actividades no permitidas:
Cómo evitarlo:
El error: Acumular adeudos fiscales, multas sin pagar, o incumplimientos que generen opinión negativa.
La consecuencia: No puedes gozar de los beneficios de RESICO mientras tengas opinión negativa.
Cómo evitarlo:
El error: No avisar al SAT de cambios en tu situación: domicilio, actividades económicas, estado civil que afecte tu régimen.
La consecuencia: Inconsistencias que pueden derivar en revisiones o problemas con tu estatus.
Cómo evitarlo:
Si el SAT determina que no cumples con RESICO:
Revisa periódicamente:
RESICO tiene reglas claras. Respétalas y disfrutarás de las tasas más bajas del sistema fiscal mexicano. Los errores más graves son superar el límite de ingresos, ser socio de empresas, y no facturar todo.
La buena noticia es que todos estos errores son evitables con un poco de organización y las herramientas correctas.
Mantenerse en RESICO es cuestión de orden. El beneficio fiscal lo vale.
