Si tienes un marketplace en México —una tienda que cobra a compradores y paga a sellers, quedándote con un fee— probablemente usas Stripe Connect para mover el dinero. Y probablemente asumes que, como Stripe hace el split automático y los fondos nunca tocan tu cuenta bancaria, la responsabilidad fiscal de esa transacción no es tuya. Esa suposición puede costarte caro.
Hay que separar dos marcos que no son lo mismo:
on_behalf_of), qué cuenta realiza el cargo, quién aparece como settlement merchant ante el banco emisor y cómo se distribuyen los fondos. Es un concepto de procesamiento de pagos y disputas, no de impuestos mexicanos.Stripe describe Connect como infraestructura para onboarding, routing de fondos, payouts y compliance de pagos (KYC). Eso no equivale a que Stripe asuma tus obligaciones fiscales mexicanas.
Supongamos que el valor de la operación antes de IVA es de $1,000 MXN, que el seller es una persona moral residente en México, proporciona correctamente su RFC, y la operación está sujeta al IVA general del 16%. Usas Stripe Connect con destination charge y tu application_fee es del 10%.
La Ley de Ingresos de la Federación 2026 (DOF, 7 de noviembre de 2025) extendió el régimen de retención a personas morales que generan ingresos a través de plataformas tecnológicas —antes el enfoque era principalmente sobre personas físicas. La tasa de ISR para estos casos es del 2.5%, con 20% si no se proporciona RFC.
Sobre el artículo 30-B del CFF: establece obligaciones de acceso en línea y en tiempo real para que la autoridad pueda verificar determinada información fiscal relacionada con servicios digitales, principalmente en materia de IVA. El propio SAT ha aclarado que esto no significa acceso irrestricto a toda la actividad de los usuarios ni un cruce automático transacción por transacción contra cada CFDI emitido —es una facultad de verificación, no un sistema de matching en tiempo real como a veces se describe.
Es más preciso hablar de documentos de naturaleza distinta que pueden coexistir en una misma operación: el comprobante que documenta la venta del seller al comprador, el comprobante de la comisión que la plataforma le cobra al seller, y, cuando corresponda, el CFDI de retenciones e información de pagos. Tratarlos como "el mismo tipo de documento duplicado" simplifica de más algo que, operativamente, requiere reconciliar tres piezas distintas por cada transacción.
La separación conceptual es la que debe quedar clara: Stripe Connect resuelve el movimiento y settlement del dinero; el SAT define la naturaleza fiscal de la intermediación. Son dos capas independientes. Que Stripe nunca custodie los fondos en tu cuenta bancaria no es, por sí mismo, un argumento fiscal válido ante el SAT si tu operación encuadra como intermediación bajo el régimen de plataformas tecnológicas.
Antes de asumir tu estatus fiscal, conviene validar con tu asesor fiscal si tu modelo específico encuadra en los supuestos legales aplicables. Una vez confirmado, automatizar la retención, el entero mensual y la emisión de CFDIs (incluyendo el complemento de plataformas tecnológicas) es exactamente el tipo de fricción operativa que gigstack está diseñado para eliminar, sin importar qué configuración de Stripe Connect uses para mover el dinero.
